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La huella dactilar del vino, dará más protección a las tres denominaciones.

13·07·2017 | NOTICIA IMIDA | DEPARTAMENTO DE VITICULTURA | equipo de viticultura y enología

Jumilla, Yecla y Bullas avanzan en el innovador sistema para controlar sabotajes, fraudes y falsificaciones con el apoyo de la Consejería.

Las denominaciones de origen (DO) de Jumilla, Yecla y Bullas han registrado ya un total de 110 muestras en el proyecto nacional 'huella dactilar' del vino que pretende convertirse en una herramienta clave para controlar sabotajes, fraudes y falsificaciones con el producto enológico. El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco Jódar, visitó ayer la Estación Enológica de Jumilla, para reunirse con los representantes de las tres DO vinícolas de la Región y poder avanzar así con este proyecto que «es una herramienta clave para controlar sabotajes, fraudes y falsificaciones».

El Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida), a través de la Estación Enológica, en coordinación con los consejos reguladores de las tres denominaciones. protegidas, ha sido quien se ha encargado de recoger las muestras de vino y enviarlas a la Estación Enológica de Haro (La Rioja), donde se desarrolla en exclusiva este banco mundial, en colaboración con la empresa alemana Bruker.

Así, más de un centenar de vinos murcianos han sido ya analizados empleando la resonancia magnética nuclear de protón (RMN-H1). Esta técnica permite identificar, de forma simultánea, más de 50 compuestos que están presentes en los caldos.

Identifica los compuestos

Con la identificación de cada uno de estos componentes se contribuye a configurar la denominada 'huella dactilar', es decir, un perfil único y característico para cada uno de estos vinos. De esa manera, permitirá certificar su origen y trazabilidad en cualquier transacción comercial que realicen la bodegas en los diferentes mercados, al integrarán sus datos en una red mundial.

Jódar hizo hincapié en que «pertenecer a esta red permitirá al sector vitivinícola poder certificar sus vinos en origen y destino, con la seguridad de que el análisis y el resultado será el mismo en todos los países». De hecho, la base de datos global contiene muestras de otros vinos, lo que permite establecer semejanzas y diferencias. Así, ubica a cada uno frente a las diferentes variedades, los distintos años y las diversas zonas de vinificación y países presentes en ese banco de vinos.

Mediante esta comparación se puede determinar, con precisión, el origen, la variedad y la añada de un vino. Incluso, a medida que se aporten más vinos de las propias denominaciones regionales la fiabilidad del modelo aumentará sustancialmente, y se diferenciarán mejor los vinos murcianos con respecto de los de las comunidades limítrofes, pudiendo incluso llegar a conformar los modelos para cada una de las DO. Además, se ha generado un perfil que permite una muy buena identificación de la variedad monastrell, funcionando actualmente su modelo con un 95% de fiabilidad, que podría aumentar hasta el 100% si se continúa analizando más vinos de esta variedad.

Clones de uva monastrell

Precisamente, Pedro Lencina, presidente de la Denominación de Origen Jumilla, aprovechó la visita del consejero para pedir que dentro del propio proyecto y con financiación pública y privada, «se realice una investigación para seleccionar clones de la uva monastrell que mejoren la base madre de los vinos de la Región, que es esta variedad de uva». En respuesta, Jódar, indicó que «este es uno de los 80 proyectos que ya está llevando a cabo el Imida».

También se ha desarrollado otro modelo que contempla los vinos tintos murcianos que no llega a la fiabilidad de variedad monastrell, pero cuyos resultados son muy prometedores, ya que del total de los incluidos, el 82% fueron descritos perfectamente de la Región.

Francisco Carreño, presidente de la DO Bullas, destacó que «estamos ante un proyecto que entronca nuestra razón de ser, como elemento diferencial». Por su parte, David Azorín, director técnico de la DO Yecla, habló de la importancia del proyecto «por la vocación exportadora que tienen nuestras denominaciones de origen» y aprovechó también para sacar a colación la enfermedad vitícola de la yesca, «que va a ser problemática en un futuro y pido a la administración que intente buscar una solución razonable a este problema».

A este respecto, el director del Imida, Fulgencio Pérez, respondió que «el martes se nombró a un nuevo director de Agricultura, dentro de sus competencias está Sanidad Vegetal, tomamos nota y le ponemos al corriente, aunque imaginamos que ya lo está y pedimos tranquilidad, ya que la Consejería estará encima de esta problemática».


Fuente: http://www.laverdad.es/murcia/jumilla/huella-dactilar-vino-20170713025136-ntvo.html

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